El Real Madrid ya tiene delantero centro. Karim Benzema se ha convertido en el 4º fichaje del club en el que es, hasta la fecha, el movimiento más discutible del proyecto. Hay muchas cosas que decir acerca de este fichaje.¿Necesitaba el Real Madrid un nuevo delantero?
El fútbol ha sido el refugio de muchos poetas de barrio a lo largo de la historia. Son ellos los que han enriquecido el vocabulario de nuestro deporte con términos y expresiones simples que asociamos a un contenido mucho más complejo: "Miedo escénico", "El fútbol es un estado de ánimo"... pero con estas frases conviven otras mucho menos afortunadas. A la cabeza de ese grupo se sitúa la siguiente: "Fútbol es fútbol", de Boskov. Mentira.
El fútbol excede por mucho de lo que sucede en el rectángulo de juego, siempre lo hizo, y cada vez irá a más. El club que tratamos en este artículo tiene un problema muy serio desde hace muchos años, encarnado en la figura del segundo futbolista más importante de su historia. Un jugador que no ha aceptado la existencia del tiempo y que arrastra tras de sí una masa de incondicionales, por tamaño, única en estos momentos.
Deportivamente, el Real Madrid no tenía necesidad en la demarcación. Ronaldo, Higuaín, Huntelaar y Van Nistelrooy completan un cuarteto extraordinario... pero Ruud está mayor y la doble H no ha podido derrotar al 7. Para ello llega Karim Benzema.
Un delantero formidable
El francés es uno de esos futbolistas grandes. Muy grandes. Hablamos de un delantero que, a sus 21 años, ya ha resultado dominante en encuentros de la Champions League y ha protagonizado partidazos de una complejidad elevadísima, dignas de análisis individual. Aún por esas, es mucho más influyente en nuestra opinión sobre él lo mucho que inspira. Tanto es así, que se le considera una promesa. Y sí, promete poder a llegar a ser uno de los mejores futbolistas de la década. Pero no hay que olvidar que lleva dos años perteneciendo a los 9s de gama alta del circuito europeo.Entrando más en el análisis del jugador, hay que decir que se trata de un delantero moderno, de los que ocupan muchísimo espacio. Puede jugar como referencia o acompañando a un 9 más fijo, tendiendo, sea cual sea su rol en ese partido, a acostarse sobre la orilla izquierda del ataque de su equipo.
Eso huele a Ronaldo inevitablemente. El olor se hace todavía más intenso cuando vemos a Karim en movimiento. El lenguaje corporal es exacto, idéntico, clavado. Pero la comparación no se sostiene, y tampoco se sostendrá en un futuro. Es más, ni siquiera se comportan igual sobre el césped. Quizás la principal diferencia resida en la capacidad para administrar el carril central a modo de pivote ofensivo. Ronaldo conocía el oficio de delantero centro como poquísimos, dominando perfectamente la administración del espacio, creando conflictos a los mediocentros, etc, etc. Benzema no tiene eso, y tampoco lo persigue de momento. Igualmente, es un jugador mucho más orientado a una movilidad más ligera y constante. El desmarque de Benzema es bullicioso, desconcertante, mentiroso, ruidoso para la zaga, más inclinado a la continuidad. El desmarque de Ronaldo era el fín. O lo perseguían a él, o seguían en el partido. Son historias muy diferentes.
Esa base futbolística tiene a su disposición un repertorio de facultades, ciertamente, difícil de igualar. Quizás, es el delantero más dotado de la élite. Físicamente es un portento. Potencia, velocidad, aceleración, fuerza... lo tiene todo, y cuidado porque el Real Madrid está conformando un ejercito de atletas sin precedentes. Técnicamente también es un privilegiado. Asociativamente va sobrado, especialmente en fase de aceleración, donde imprime a la jugada una intensidad asesina. En términos más individuales, va igualmente bien servido, desde el regate hasta el disparo, teniendo como principal déficit el remate de cabeza. Por ahí se le va una cuota de gol importante que, unida a su modesta capacidad churrigoleadora, me hace no otorgarle categoría de killer. Benzema no está a la altura goleadora de Eto´o, Villa, Van Nistelrooy o, mismamente, Huntelaar. Evidentemente, habrá temporadas en las que por facultades y nivel colectivo se salga de la tabla, pero el gol no le persigue, no le busca, aunque él tenga muchas formas de buscarlo.
Lo cierto es que cuando uno piensa en una pareja de delanteros compuesta por Cristiano Ronaldo y por Benzema... la baba se cae al piso. El producto es jugosísimo. Adelantar qué puede salir de ahí es un ejercicio de videncia sin el más mínimo fundamento. Probablemente, ni Pellegrini lo sepa. Son futbolistas demasiado complejos, y nunca antes se han juntado. Eso sí, de ahí no puede salir nada malo.
Pinchad para ver a Benzema en acción.
El pequeño Karimcito
Benzema llega al Real Madrid, y el Real Madrid es peculiar. Hoy mismo, uno de los grandes creadores de opinión dentro del madridismo, Alfredo Relaño, titulaba su editorial con un "Benzema excluye el fichaje de Villa". No nos engañemos. Benzema no es nadie en España, su nombre no significa nada y su fútbol no se conoce. Su credibilidad es nula.No es ninguna trivialidad, porque la titularidad no será ningún camino de rosas. No sólo se enfrenta a Raúl, también se enfrenta a Higuaín. De Raúl está todo dicho, de Higuaín, no tanto. El artículo no va de él, pero digamos que por méritos propios, el argentino es el niñado mimado de la afición y la prensa madridista. Existe una relación casi amorosa, y el amor ciega. Donde el mundo ve un jugadorazo, el madridismo ve mucho más. A su Agüero, a su Pato, a su... Benzema. Bueno, quizás no lo vea, pero quiere verlo y quiere forzarse a hacerlo. Eso es peligroso.
Higuaín es listo, buenísimo y consciente de cómo funciona el Real Madrid. Va a salirse, va a ir al tope de sus posibilidades y se lo va a poner complicadísimo a Benzema. Benzema es superior, por supuesto que lo es... pero "¿y qué?", dirá Higuaín. El fútbol es engaño (esa frase sí es buena), y encima, el pueblo quiere escuchar y asimilar la mentira como dogma de fé.
Lo mejor para el Real Madrid es que Benzema triunfe, porque es el mejor y porque dará credibilidad al proyecto, así que tendrá muchísimo trabajo por hacer en el circo del fútbol. Benzema es, junto a Ronaldo, el futbolista a proteger en el nuevo proyecto. El Real Madrid debe explicar quién es Karim. Y Karim está obligado a dejarlo claro lo antes posible, que hay cola.
El fichaje a nivel institucional
Institucionalmente, el fichaje no le aporta nada al Real Madrid. Ya hemos visto que su credibilidad es escasa en nuestro país, pero no acaba ahí la cosa. El Real Madrid no debía prepararse únicamente para la batalla deportiva, sino también para la que se va a librar fuera del césped. Una batalla de argumentos casi filosóficos, de fondo, idealista, que girará en torno a la tipología de juego y la manera de dirección. Enfrente, al rival más poderoso posible: El club creador de estrellas y de los 7 canteranos en la final de Roma.Teóricamente, el Madrid pretendía cargarse de argumentos involucrándose en la selección española y nutriéndose de canteranos. Silva, Villa, Granero y De la Red eran, además de futbolistas importantísimos, vacunas contra la Galactización. Mucho ojo, que como el Madrid se resfríe... le costará curarse.
Valdano y su equipo están formando un equipazo de fútbol casi incontestable. Podrá gustar más o menos, pero la calidad no puede ponerse en duda, nunca nadie firmó más. Si las cosas salen bien, este deporte recibirá un regalo impagable. Pero os recuerdo que Boskov mentía. El fútbol no es fútbol. Es mucho más que eso.












